Sopaipillas

Receta chilena, ideal para días de otoño

Hoy os traemos un especial de Halloween muy especial (valga la redundancia). Como bien sabéis, nos gusta mucho ir a Chile, y tenemos mucha familia y amigos allí. Pero ahora mismo están pasando por un momento muy difícil, luchando como valientes para que el Estado respete sus derechos. Así que queremos dedicar este artículo a todos esos chilenos valientes y mandarles muchos ánimos desde Alemania.

¡Pero este también es un artículo especial de Halloween! ¿Y qué hay más típico de Halloween que tallar una calabaza? A nosotros nos hacía mucha ilusión tallar una calabaza y ponerle una velita, así que decidimos aprovechar el relleno para hacer esta deliciosa receta chilena.

Sopaipillas

Las sopaipillas son unas galletas fritas de calabaza (aunque existen variantes con otros ingredientes, como patata), que pueden comerse en una gran variedad de ocasiones. Además, es una receta apta para vegetarianos y veganos.

¡Están tan buenas y calentitas!

Puedes comerlas como aperitivo, acompañadas con pebre (una salsita deliciosa de tomate, cebolla, cilantro y ají) u otras salsas (¿conocéis la canción de las sopaipillas con mostaza? Es muy pegadiza…).

Nosotros en esta ocasión las haremos pasadas, es decir, hervidas en chancaca*. Preparadas de esta forma, son un desayuno o una merienda ideal para los días fríos de otoño e invierno.

Sin más dilación, ¡nos ponemos manos a la obra!

Ingredientes

  • 2 tazas de calabaza (en Chile la llaman zapallo)
  • 500g de harina
  • 3/4 sobre de levadura
  • 1 cucharada de mantequilla o margarina

Preparación

En este vídeo de IGTV os enseñamos el proceso completo de la receta.

En primer lugar, cortaremos la calabaza en trozos medianos o pequeños, aunque no es necesario picarla. Herviremos la calabaza en agua con sal durante unos minutos.

Preparamos en un bol la harina y la levadura. Cuando la calabaza esté blandita, la añadimos al bol, y dejamos que la mantequilla se derrita con el calorcito.

Mezclamos todo bien hasta que nos quede una masa lisa y homogénea. Se puede hacer con las manos, aunque yo he usado una batidora para no mancharme las alitas. Sabremos que está lista cuando deje de pegarse a los dedos (o a las plumas, en mi caso).

En una mesa enharinada, estiramos la masa con el rodillo. Os recomiendo que la dejéis relativamente fina, ya que con la levadura va a crecer. Cortamos la masa en círculos con ayuda de una taza o un vaso.

Calentamos aceite en una sartén y freímos las sopaipillas a fuego medio, unos 3 minutos por cada lado, hasta que queden doraditas. Seguramente se hinchen un poquito, e incluso puede que le salgan burbujitas. Está bien, es signo de que van a quedar esponjosas.

Cuando ya estén listas, las ponemos a secar en papel absorbente. Se pueden comer calentitas, o reservarlas, cubiertas con un paño de cocina, para comerlas en otro momento.

Para preparar la chancaca

Ingredientes

  • Un bloque de chancaca*
  • Una rama de canela
  • Ralladura de naranja
  • Una cucharada de maicena, para espesar

Preparación

Dejamos que el bloque de chancaca se deshaga en el agua caliente, mientras removemos con una cuchara de madera. Añadimos la canela y la ralladura de naranja.

Cuando nos quede una salsa homogénea y empiece a soltar aroma, podemos añadir la cucharada de maicena para espesar, poco a poco y con ayuda de un colador, para que no queden grumos.

Echamos las sopaipillas que vayamos a comer en ese momento (una buena ración para desayunar son 4 sopaipillas por persona) en la olla con la chancaca, y las dejamos hervir entre 5 y 10 minutos, hasta que estén lo suficientemente blanditas para cortarlas con una cuchara.

Servimos en un plato con bien de salsita.

¡Y listo! Ya tenemos las sopaipillas listas para comer.

Calabaza tallada

¿Os esperabais que os dejase un especial de Halloween sólo con una receta? ¡Por supuesto que no! Mientras yo preparaba las sopaipillas, Henrietta se dedicó a tallar la calabaza para ponerla en la ventana.

¡Mirad qué bonita nos ha quedado!

Bueno, amigos, esto ha sido todo por hoy. Esperamos que os haya gustado esta deliciosa receta, y que, si la ponéis en práctica, nos enseñéis muchas fotos.

A todos los chilenos, os mandamos un abrazo enorme. ¡Aquí nos tenéis también, dando cacerolazos para mandaros todo nuestro apoyo!

¿A vosotros cómo os gustan las sopaipillas? ¿Las preferís de zapallo o de papa? ¿Con pebre, o pasadas? ¡Contádmelo! Quiero saber cómo las hacéis vosotros.


*Chancaca: No, no tiene nada que ver con la caca. Se trata simplemente de azúcar sin refinar. Generalmente se compra en forma de bloques compactos. Si no vas a usar el bloque completo, simplemente puedes cortarlo o rallarlo. En España y en Alemania no lo hemos encontrado, así que Henrietta lo trae siempre de Chile.